“CECILIO TIELES EN LA SALA ALEJANDRO GARCÍA CATURLA”

Cecilio Tieles

Por Juan Piñera.

El viernes 8 de enero de enero, a las seis de la tarde, se presentó en la Sala Caturla, del teatro Auditórium Amadeo Roldán, el pianista Cecilio Tieles.

Era una actuación esperada por quienes han seguido la trayectoria de este artista desde tiempos en que había sido laureado en los concursos internacionales de piano Viana de Mota, en Lisboa y Chaicovski, en Moscú.

El programa estuvo constituido en la primera parte por música de España y de Cuba, mientras que el final del recital fue dedicado a Frederic Chopin en el Bicentenario de su Nacimiento.

Cecilio Tieles es un pianista culto y refinado, así nos lo hizo saber desde el primer instante de su presentación, cuando interpretó dos obras de Manuel de Falla, Cubana y Andaluza.

Su actuación prosiguió difícil y comprometida Sonata Nº 2, de Alfredo Diez Nieto, por cierto dedicada a Cecilio Tieles por el compositor.

Aquí apreciamos, en una oportunidad más, el aprecio que tiene el intérprete por la música cubana, sea la filiación estética que sea.

Condición ésta deben tener presente colegas que viven a espaldas a una realidad sonora e histórica de su país, y sobre todo, jóvenes estudiantes del instrumento a los que se debe educar.

Un momento mágico del programa, por la delicadeza en la interpretación, fue el estreno en Cuba de En Tiempo de Habanera, del español Jordi Vilaprinyó del Perugia.

La primera parte del programa concluyó con Diurno y Postludio, que su autor, Juan Piñera, también dedicó a Cecilio Tieles.
Aquí, el tratamiento pianístico es realizado virtuosísticamente, como reto al intérprete, quien salió más que victorioso.

Esta partitura fue la antesala a la interpretación en la segunda parte de los Doce Estudios Op. 10, de Frederic Chopin.

Este fue un momento donde Cecilio Tieles, mostró su madurez plena, en una clase magistral de rigor interpretativo.

La presentación concluyó con tres encores, los Estudios Op.25, Nº 1 y Nº 2, también de Frederic Chopin y el Joropo, del venezolano Moisés Moleiro.

Partituras que sugirieron la ductilidad del intérprete y el deseo del público a seguir escuchando al pianista en más oportunidades.

No es gratuito que este recital haya sido relevante, los estudios que ha realizado Cecilio Tieles sobre el pianista y compositor cubano del siglo XIX, Nicolás Ruiz Espadero lo han mostrado.

Y es un eslabón más de la seriedad con que este artista e investigador asume toda la música.

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PLÁCIDO, EL RIESGO DE HACER TEATRO

Por Zorky Crespo Orozco
zorky@cmbf.icrt.cu
Las Jornadas Villanueva, que se realizan hasta el 22 de enero, mantuvieron en cartelera algunas de las obras que cerraron el 2009; entre ellas Plácido del dramaturgo Gerardo Fulleda León, que lleva a escena el grupo Mefisto Teatro.
La función antes fue presentada en Matanzas, como parte de la Jornada de la Dramaturgia Cubana, desde el 5 y hasta el 7 de diciembre, así se homenajeó el Bicentenario del poeta cubano (18 de marzo 1809-28 de junio de 1844).
Criterios desde la también llamada Atenas de Cuba, ubicada a unos 100 kilómetros de la capital, fueron publicados en el artículo Próximamente Plácido en La Habana
Esta vez CMBF, Radio Musical Nacional conversó con el crítico de teatro Norge Espinosa sobre la obra y sus presentaciones.
En Matanzas la obra se presentó sin vestuario y escenografía completa. ¿No implica ello mucho riesgo?
El grupo se atrevió a llevar una obra que aún no estaba completa en su producción para que la fecha del Bicentenario de Plácido no pasara inadvertida, y claro que eso siempre implica un riesgo.
En realidad los preestrenos ocurren en cualquier lugar del mundo, es justamente el proceso donde el grupo prueba determinados recursos antes de lanzarse al estreno oficial.
Norge Espinosa ejemplificó que en los Estados Unidos las obras que se van a presentar en Broadway hacen primero una gira por el interior de algunos estados y con ese público se va probando lo que puede funcionar, a veces son necesario cambios y otras no, pero es importante que un grupo no tenga limitado el espectáculo antes de llegar al estreno oficial.
¿Pero no todos los grupos realizan preestrenos?
El proceso de creación del teatro Cuba es muy apresurado y eso a veces te impide que determinadas miradas se acerquen al asunto y puedan aportar ideas, que pueden ser negativas o positivas, con respecto al espectáculo pero dan un saldo de criterio a partir del cual el director y la compañía pueden tomar en cuenta algunos criterios, lo que pasa es que siempre hay que manejarlo con delicadeza y cuidado, la opinión más negativa se puede dar con la mayor elegancia y a partir de ahí se puede comprender y ser provechoso más allá de una simple crítica.
¿Plácido polémico?
Este sería un buen espectáculo para debatir sobre cuestiones de pequeño o gran formato, para volver al texto original y mirar a la cultura cubana, desde la posibilidad del teatro, como una fuerza integradora.
Siguiéndola la trayectoria de Mefisto me gustaría que esta obra se sumara a una línea de debates, desde la sección de críticos, y partir de ahí compaginar nuestros criterios con los que se vertieron en Matanzas, como con los que se pueden generar a donde quiera que el espectáculo vaya.
¿Retorna el musical?
Tony insiste en volver al musical y en devolverle su esencia, en esa cuerda algunos elementos de Plácido son discutibles, pero al menos hay un director como él apostando por esa especialidad hoy en Cuba, con todo lo que es un género especializado, que requiere lo que todavía no tenemos.
Norge Espinosa es el del criterio que el riesgo siempre es necesario y el teatro en un oficio que se basa en exponerse ante un público, casi siempre muy exigente; así, Plácido por Mefisto Teatro tiene, al menos tiene dos méritos: intentar rescatar el musical como género y despertar polémica.

“PANORAMA HISTÓRICO DE LA MÚSICA EN CUBA, UN LIBRO QUE DEBERÍA REEDITARSE”

Por Juan Piñera

Este año, recordamos y recordaremos, el aniversario 95 del nacimiento de Edgardo Martín, quien nació en Cienfuegos el 6 de Octubre de 1915.

Entre los trabajos que este compositor, pedagogo y crítico realizó y legó a la cultura cubana está su libro de referencia, Panorama Histórico de la Música en Cuba.

El cual tuvo su primera, y hasta ahora, única edición en 1971, gracias a las ediciones de la Universidad de La Habana.

Entre las virtudes que hemos hallado, en un libro casi clandestino, está lo acucioso del material recopilado por Edgardo Martín.

A diferencia de La Música en Cuba, de Alejo Carpentier, el autor no se permite novelar y especular.

Son libros que tratan un mismo tema, con ópticas diferentes, como es de esperar y con la virtud de indagar quiénes en verdad somos.

Sin embargo, tanto a La Música en Cuba, de Carpentier, como a Panorama Histórico de la Música en Cuba, de Martín, les une un común denominador.

Las críticas más enconadas por parte de un sector de la musicología cubana, que ha encontrado defectos en uno y otro libro.

Es más fácil deshacer que hacer; destruir que construir.

El proceso investigativo y de acumulación de información de los autores fue de largos y fructíferos años, mucho tiempo más que una lectura de ambos trabajos, por profunda que ésta sea.

La crítica siempre es un trabajo muy difícil, pero es más fácil criticar, que dejar textos fundamentales de lo que han hecho nuestros músicos a lo largo de aproximadamente medio milenio.

En el caso de Panorama Histórico de la Música en Cuba, su autor, Edgardo Martín, ofrece datos nunca antes expuestos en publicación cubana alguna.

En este sentido, es un trabajo más que loable y hasta diríamos que monumental.

Esta impresionante acumulación de datos y más datos, nos permite descubrir algún capítulo olvidado en nuestra historia musical.

Nos permite, además, echar una mirada hacia un momento oscuro y dudoso de de nuestro devenir musical, e iniciar una investigación en esa dirección.

Panorama Histórico de la Música en Cuba, de Edgardo Martín, es un libro que necesita una reedición que, puede ser crítica o no, pero que va a ser herramienta primera para otros procesos investigativos, seguramente más profundos.

También, nuestros estudiantes de música serán beneficiados con esta reedición, pues tendrán un nuevo material informativo abarcador que, no permitirá más fisuras en la enseñanza de la música en el país.

El Instituto Cubano de la Música y su Museo Nacional de la Música tienen un programa de Rescate, Plasmación y Difusión de lo patrimonial.

Desde este comentario instamos a la reedición de Panorama Histórico de la Música en Cuba, de Edgardo Martín.

Será un buen homenaje a la memoria de este maestro en el aniversario 95 de su nacimiento.

Rocío García abre el panorama visual del 2010

Antonio Fernandez SeoaneRocío García

Valorada por la crítica especializada como una figura imprescindible de la contemporaneidad visual en nuestro país y reconocida por un público que va más allá de estudiosos y especialistas de la plástica, Rocío García se ha ganado este derecho por el provocativo y bien hecho discurso artístico de su obra, que se distingue y diferencia entre todos, dado el carácter de supuestas irreverencias de enfoques que tocan –de algún modo- los aspectos sociales de un contexto amplio
-en el que también se contempla al nuestro- y, sobre todo, de su estética de la androgimia, con valores que unifican y trascienden normas, jerarquías o exclusiones…

Creadora de singulares series, como las de las geishas o marineros, Rocío aparece en la escena exhibidora del 2010, con una nueva –donde se intuyen, además, sustanciales cambios en cuanto a su maestría del color-, haciendo uso de un personaje inédito en su sagaz oratoria: un guardián del orden, joven, bello y sensual, pero que ha perdido su memoria… Con tales credenciales, VERY, VERY LIGHT…, AND VERY OSCURO, se deja ver en La Casona, de la Plaza Vieja, importante exposición si partimos, además, del dato de que Rocío García –después de EL THRILLER, del 2007, en Bellas Artes- no se presentaba en nuestros espacios expositivos con una muestra personal…; inteligente estrategia, entonces, para dar a conocer este nuevo ciclo que se nutre de seis óleos de gran formato e igual número de acrílicos en medianos soportes.

Excelentes pretextos, pues, para estemos todos junto a esta mujer, Rocío García, en lo que seguro estoy, resultará una muy, muy importante muestra para el arte cubano de su más pronta actualidad…

Un poeta romántico en la piel de un contemporáneo

Osvaldo Doimeadiós-Santa CeciliaPor Emeria

Quizás esta entre otras frases me hicieran acudir al crítico y asesor literario de Teatro El Público Norge Espinosa cuando se refería en un artículo acerca de la figura de Abilio Estévez. Había en aquel escrito tanto respeto y bondad por su amigo y maestro que decidí llamarlo por teléfono e indagar sobre el nuevo título de Carlos Díaz : Josefina la viajera.

Le cuento lo que me sucedió con su artículo y le pregunto: puedes ahora?

La respuesta no se hizo esperar.

¨Josefina la viajera es un monólogo de Abilio Estévez que se incorpora a la serie que él ha escrito y que se conocen bajo el título general de Ceremonia para actores desesperados y en esta ocasión el actor desesperado es Osvaldo Doimeadiós, quien vuelve a la palabra de la obra de Abilio también de la mano de Carlos Díaz, tras el éxito de Santa Cecilia, un espectáculo que le reportó tanto al grupo como a Osvaldo una gran cantidad de premios y la alegría de poder volver a un texto de un autor tan importante como éste, que desde hace varios años como es bien sabido se ha dedicado fundamentalmente a la novela con un gran éxito sobre todo en España.
Ahora mismo el espectáculo está a punto de estrenarse y presenta a un personaje que revela muchas otras facetas de lo que puede ser la idea de un dramaturgo como Abilio pensando a Cuba en cualquier circunstancia donde el se encuentre.
Josefina es un personaje que aparentemente porta una carga de locura , una carga de delirio, pero que definitivamente no hace otra cosa que ir quitándose una máscara tras otra a lo largo de la representación para al final quedar desnudo con toda su verdad.
Es un ejercicio bien intenso para Doimeadiós y para Carlos Díaz. Creo que esta temporada que comienza en esta semana y permanecerá a la vista del público hasta comienzos de febrero permitirá reimaginar nuevamente como entender toda la trayectoria teatral de Abilio hasta ahora con textos como La noche , Un sueño feliz, y por supuesto La verdadera culpa de Juan Clemente Zenea y ver como el sigue pensando todo lo que tiene que ver con lo cubano,y todo lo que tiene que ver con personajes tan intensos y tan difíciles como este.

Mi segundo interés en este breve diálogo telefónico fue Abilio y su paso de la dramaturgia a la novela que tan bien se le da…

¨Abilio como bien se sabe debutó de manera brillante en el teatro cubano del año 84 cuando ganó con su obra La verdadera culpa de Juan Clemente Zenea, el Premio José Antonio Ramos de la UNEAC , obra que fuera estrenada en el año 1986 de la mano de Abelardo Estorino en Teatro Estudio con un elenco de lujo que incluía entre otras grandes figuras a Adria Santana.
A partir de ahí el nombre suyo se incorporó definitivamente a lo mejor de la dramaturgia cubana contemporánea y hasta el día de hoy ha ido entregando textos muy interesantes todos ellos dotados de una capacidad de teatralidad que cree por encima de todo en la cultura y la inteligencia del espectador , es decir son textos en los cuales la realidad no viene ligada a una idea inmediata ni superficial de lo que vivimos sino que por encima de todo mira en la cultura las formas en que se ha reproducido el país, como Cuba se imagina asi misma como nación, como teatro , como estado de ánimo y ello ha ido alimentando obras que poco a poco han ido alejándose de una arquitectura digamos convencional , de una estructura académica como era en un caso más lejano La verdadera culpa…y le permitió al propio dramaturgo acercarse a fórmulas menos convencionales con obras como La noche, un texto de grandes rupturas en su presentación de la trama y Santa Cecilia que digamos se desgaja un poco de lo que fue Perla Marina, una obra realmente excepcional que tuvo su momento estreno en el año 93 por Teatro Irrumpe en Cuba y donde ya Cuba es un conjunto de voces , de voces muy diversas , donde imaginar el país significa escuchar justamente toda la intensidad con la cual lo cubano viene a ponerse sobre la mesa y a servir de punto de partida para un reajuste con nuestra memoria , con nuestro presente y con nuestro futuro .
Eso también toca por supuesto a Josefina la viajera , toca al Enano en la botella , toca a los textos que Abilio ha seguido sumando a su dramaturgia que ojalá no se detenga y ahora mismo con este estreno habanero encuentre nuevas fuerzas y continúe adelante¨.

Gracias Norge, nos vemos el viernes en el estreno?

Seguro que sí.

Un Plácido visto por su autor

Yaité Ruiz y Enrique Estévez figuran en el elenco protagónico.

Por Emeria
Días antes de su estreno tuve la oportunidad de conversar con Gerardo Fulleda León autor del texto que hoy presenta Mefisto Teatro en la Sala Tito Junco.
Mis preguntas giraron todas acerca de esta tercera versión de su obra .
¿Cuál es el Plácido que recrea la obra?
Un ser humano con muchas facetas que se enfrenta a una realidad que se está transformando, pero que necesita ser transformada, un hombre muy contemporáneo para su época, como se dice en la actualidad “se creía cosas” y al que la vida lo fue llevando a ser más objetivo y a darse cuenta de que todos tienen que tomar conciencia de los hechos y la función que pueden ejercer en ellos.
Su persona fue un descubrimiento y por eso hice la obra, para conmover y entretener en un sentido productivo.

¿Tiene Plácido algo que decirles a los jóvenes de ahora?
Ser uno mismo y buscar de todas formas, las maneras de realizarte sin traicionar tu verdad, trata de lograr la plenitud que necesites.
¿Cuál es el Plácido de Fulleda?
En mi obra hay varios Plácidos, en el que se reúnen otros personajes de su época y contemporáneos, algunos de ellos, leyendas y mitos urbanos de nosotros los cubanos.
A mí no me interesa hacer una copia de la realidad, el teatro es un espacio imaginario para la interpretación reflexiva y para lógralo hay que especular, un ejemplo es que en un momento determinado yo enfrento a dos personajes: Plácido y José María Heredia, hay quien dice que ese encuentro nunca sucedió y otros que fue en Matanzas.
Lo que me interesa es especular sobre esas dos potencias, humanas, poéticas y patrióticas, en el sentido más verdadero, que es tratar de que la patria se libere de sus tabúes.
Mefisto Teatro y Tony Díaz
Tony Díaz se mueve como en su salsa, porque encontró en el texto una visión paródica, que lo contrapone a la intensidad dramática del guión, además con la música, la escenografía, el vestuario alcanza un aire contemporáneo, movido, intenso y vital.
A eso se suma que todo mi teatro tiene una vertiente en la que está la música, porque es parte de la idiosincrasia del cubano, en mis argumentos aparecen coplas y versiones de canciones conocidas.

En este caso yo esperaba, pero de forma muy lejana, que se pudiera hacer musical, de hecho yo incluí una canción en la primera escena y otras las pensé propiamente musicales.

“NICOLÁS RUÍZ ESPADERO, NUESTRO ROMÁNTICO POR EXCELENCIA”

Juan Piñera

El que doctor Cecilio Tieles ofrezca un recital el próximo viernes ocho a las seis de la tarde, en la sala Alejandro García Caturla del Teatro Auditórium Amadeo Roldán nos permite hablar de Nicolás Ruiz Espadero, nuestro Romántico por Excelencia.

En más de una oportunidad, hemos expresado nuestro interés por las investigaciones que ha realizado Tieles en cuanto a la verdadera dimensión de Espadero, un pianista y compositor lamentablemente olvidado por la musicología cubana.

Y sobre todo, que además del olvido, se ha desvirtuado su figura, por males interpretaciones que se han hecho de él con anterioridad.

Éstas han sido debidas a notables investigadores del pasado, entre los que se encuentran, Gaspar Agüero y Alejo Carpentier.

Ellos pensaron que Nicolás Ruiz Espadero estuvo a espaldas de una cubanía que surgía, precisamente, en el siglo de nuestras gestas libertarias, el XIX.

Solamente ellos y otros más, debieron haber buscado un poco más profundamente en las contradanzas de este compositor editadas por Juan Federico Edelmann.

Este es un maravilloso indicio sobre un creador que jamás vivió a espaldas de su realidad cultural y del nacimiento de un nacionalismo.

El otro indicio es tan o más contundente que el anterior y proviene de José Martí, quien expresó de Espadero:

“El músico creador a quien hoy rendimos homenaje era un arpa magnífica, que en la fuerza del silencio, entona un himno fúnebre a todo lo que muere; saluda con alborozo de aurora lo que nace; recoge en acordes estridentes los gritos de la tierra, cuando triunfa la tempestad y viene la luz del rayo…”

Era el 3 de marzo de 1891, cuando Martí ya escribía en Nueva York sobre Espadero, quien había muerto el año anterior el 30 de agosto.

La sagacidad del Apóstol no podía pasar por alto que la cultura cubana era una sola en toda su diversidad.

Y más con un talento poco usual como el de Nicolás Ruiz Espadero, de quien en este 2010 se cumplirán 120 años de su muerte.

Por eso, cuando estemos en la sala Alejandro García Caturla del Teatro Auditórium Amadeo Roldán, el próximo 8 de enero, para escuchar a Cecilio Tieles, estarán también los estudios de este investigador y pianista sobre nuestro Romántico por Excelencia, Nicolás Ruiz Espadero, y más que todo, el legado de este creador.